El canto de mantras tiende a prologar la exhalación, lo que cambia el balance más hacia el sistema nervioso parasimpático. Sobre todo cuando se hace en un grupo, el canto puede ser una experiencia poderosa tanto física y emocionalmente. La resonancia de los sonidos, como cuando se canta el Om, ayuda a abrir los senos paranasales y facilita su drenaje. La meditación parece aumentar la inmunidad en los casos en que es útil, por ejemplo aumentando los niveles de anticuerpos en respuesta a una vacuna, y bajar éstos en el caso de enfermedades autoinmunes, como la psoriasis, que está marcada por una función inmune agresivamente inapropiada. Un aspecto clave del yoga como lo describe Patanjali es el auto-estudio. Esto puede suceder en la práctica de asanas pero es en la meditación en donde es más probable el auto-estudio y la oportunidad de trascender las “emociones destructivas”.